"Port of Brunswick" - las búsquedas

  • Las trece expediciones de búsqueda lanzadas para encontrar Paul Redfern se concentraron sobre un vasto territorio llamado Escudo guayanés, enorme territorio casi desierto que se extiende sobre seis países: Colombia, Venezuela, Guyana, Surinam, Guyana francesa y Brasil.

Las búsquedas


En respuesta a la desaparición de Redfern y de su avión, numerosas expediciones de búsqueda han sido llevadas a cabo en Venezuela, Surinam, Guayana, Guayana francesa y Brasil durante más de doce años.

Todas fueron iniciativas privadas, principalmente motivadas por testimonios de indígenas, de exploradores o científicos norteamericanos y de anónimos, generalmente haciendo referencia a la presencia de un hombre blanco lisiado retenido cautivo en una tribu de la selva, alejada de la civilización.
Ningún testimonio ha sido confirmado, ningún indicio ha sido descubierto, ninguna búsqueda tuvo éxito.


Expediciones

1927 - 1928
Numerosas expediciones en las selvas sudamericanas durante varios meses después de la desaparición de Redfern (ningún detalle).

Finales de 1932
Testimonio de un piloto anónimo: Redfern retenido cautivo y tratado como un rey por una tribu de cazadores de cabezas en los alrededores de Manaos.Teniendo como base este testimonio, una expedición debía partir al Amazonas en la región de Manaos (ninguna información posterior).

Testimonios anónimos: Redfern viviría en la región del río Matey, no lejos de Rio Madeira (Brasil), región de los indios Parantins.

Testimonio de Charles Hasler, ingeniero norteamericano: indios retendrían preso un piloto norteamericano con las piernas fracturadas (ninguna indicación de lugar). Pista demasiado vaga que no fue seguida.

1933
Testimonio anónimo señalado a James L. Park, vicecónsul de los Estados Unidos en Colon, Panamá: Redfern viviría cerca de Netherland, en Surinam, seriamente lisiado.

Expedición Tom Roch, aventurero germano-americano: habría encontrado Redfern retenido cautivo por una tribu de indios en la comarca de Palsemen, en la región de Rio Madeira (Amazonas), lisiado en el aterrizaje forzoso de su avión e imposibilitado de regresar con él sin riesgo en su pequeña embarcación (declaraciones escritas bajo juramento a los empleados consulares de los Estados Unidos en Surinam y en Panamá).

1935
Testimonios de indios "trío" y “bush negro” tomados por el misionero católico criollo Melchert (en el puesto de Drie Tabbetjes, Surinam) al cónsul americano de Surinam: Un indio "trío" nombrado Kapaan informa que Redfern habría sido encontrado por una tribu "trío" en el sur de Surinam (dando las coordenadas geográficas), lisiado cerca de su avión estrellado, luego fue recogido por la tribu y considerado como un dios blanco. El indio habría visto a Redfern sobre el río Paloemeu en el pueblo de Piaiman.
Un indio "bush negro” nombrado Paje habría escuchado hablar de un hombre blanco venido del cielo, las piernas rotas, viviendo en un pueblo indio próximo del río Tapanahoni.

Expedición William Lavarre, explorador minero y experto norteamericano: teniendo como base el testimonio del indio "trío", habría se habría rendido sobre el lugar del aterrizaje forzoso y habría reunido indicios enviados al Departamento de Estado en Washington como pruebas de la presencia del avión de Redfern (ninguna confirmación).
Asimismo, el comandante Willis Taylor, piloto del ejército norteamericano estacionado en la Zona del Canal, en Panamá, se ofreció para financiar una expedición a la búsqueda de Redfern en un avión privado en los territorios de las tribus "trío" de Surinam.

En diciembre de 1935, bajo la dirección de H. Harnero Leyden, jefe de la sección holandesa de la Comisión de fronteras (organismo encargado del establecimiento de circunscripciones territoriales), un equipo de búsqueda habría entrado en el bush de Surinam con un médico y un operador radio en busca de Redfern.

1936
De diciembre de 1935 a enero de 1936, una expedición fue financiada por Ed. Sill, vendedor de Georgetown. El había obtenido informaciones de un indio sobre un hombre blanco misterioso viviendo como un dios en una tribu próxima de las fronteras de Guayana, de Surinam y de Brasil.

Compuesto de Art William, piloto norteamericano que había ayudado a Redfern a pilotar, Harry Wendt, copiloto y antiguo aviador del ejército norteamericano y de un guía indio, la expedición habría encontrado rastros del paso de Redfern en la región. Las búsquedas fueron interrumpidas en enero.

En febrero de 1936, expedición de Alfred Harred, reportero del periódico Banier de Paramaribo, Surinam, financiado de nuevo por Ed. Sill, vendedor de Georgetown. En un artículo muy detallado del periódico, Harred explicó que habría encontrado los restos del avión estrellado en las montañas Tumuc Humac (cadena de montañas imaginarias), al oeste de la Guayana francesa, y habría encontrado a Redfern retenido en una tribu india, lisiado e imposible de liberar. Según Alfred Harred, su expedición ha sido llevada a cabo en compañía del piloto Art William, pero este último negó haber participado y hasta negó conocer Alfred Harred!

De enero al mayo de 1936, fue el turno de la expedición de Ryan y Farrell, teniendo como base el testimonio de Dr. Morton C. Kan, científico explorador jubilado, diciendo que había sido informado por indígenas que Redfern fue retenido preso de la tribu de Soluma en el pueblo brasileño de Asuanagaa, muy cerca de la frontera guayanesa y de Surinam.
La expedición había sido enviada a la Guayana británica por Eibert S. Waid, de la estación de la Legión Americana, en Cristóbal (actualmente Colon), en la Zona del Canal en Panamá.
Los miembros de la expedición eran James A. Ryan, correspondiendo de la Columbia Broadcasting Company and of Hearst y Arthur J. Farrell, Post Commander de la Legión Americana en la zona del Canal de Panamá. La expedición fue financiada por donadores privados y por la venta esperada de sobres conmemorativos a filatelistas. Ryan se ahogó en los rápidos de Maroni en el curso de la expedición, que volvió con las manos vacías.

En noviembre de 1936, Art William y dos compañeros tomaron un hidroavión hacia la Guayana británica dónde imaginaban continuar la búsqueda de Redfern.